Para mejorar el proceso de vinificación es necesario medir y conocer su evolución. La industria enológica está necesitada de sistemas de análisis sencillo, rápidos y económicos. En este sentido, la espectroscopía, combinada con la quimiometría, ofrece grandes posibilidades. Con la utilización de la espectroscopía en el visible, en el infrarrojo cercano o en el infrarrojo medio, a menudo combinados, y con el tratamiento estadístico de los espectros, es posible determinar varios parámetros del terreno, de las uvas, del mosto y del vino. El seminario de Dambergs, presentado en Enoforum 2009, ofrece una amplia panorámica de los análisis espectrofotométricos ya desarrollados a nivel comercial y de aquellos que están actualmente en fase de estudio y calibración: - análisis del terreno y discriminación entre regiones diferentes - medición del estado hídrico de la vid - presencia de uvas con ataques de patógenos (Botrytis y oidio) - análisis de destilados - identificación de la cepa de levadura - seguimiento de las fermentaciones alcohólicas - origen geográfica de un vino - variedad de uva de un vino - evaluación sensorial
La presentación acaba describiendo un sistema no destructivo de análisis espectrofotométrica del vino en botella, que permite por ejemplo identificar muestras con oxidación anómala. |
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